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EL ESPACIO Y EL TIEMPO EN LA “CRÍTICA DE LA RAZÓN PURA” DE IMMANUEL KANT

  1. Espacio y tiempo en el pensamiento pre-kantiano
    1. Espacio-tiempo de la física aristotélica,
    Tanto el tiempo como la velocidad son absolutos y ello conduce a que los sucesos tengan estructura intuitiva del espacio y del tiempo producto  de su entidad propua y absoluta.
    2. Espacio-tiempo galileano, Aunque el tiempo sigue siendo absoluto en la física galileana se impone el principio de relatividad según el cual dos observadores que se mueven y alejan uno de otro a velocidad uniforme no podrían determinar sin verse si se están alejando uno de otro. Esta característica puede representarse geométricamente de nuevo por un espacio-tiempo fibrado, aunque el principio de relatividad implica que la velocidad no es absoluta y, por tanto, no pueden identificarse simplemente los puntos de diferentes fibras.
    3. Espacio-tiempo newtoniano, Sl espacio-tiempo adecuado para describir la mecánica newtoniana incluyendo la descripción del campo gravitatorio, sigue siendo un fibrado no trivial con espacio base {\mathbb  {E}}^{1} para representar el tiempo y fibra dada por un espacio euclídeo tridimensional. La diferencia está en que ahora algunas trayectorias curvas representan movimientos inerciales de acuerdo con el principio de equivalencia, y por tanto se requiere algún tipo de estructura diferenciable para decidir qué líneas curvas corresponden a esos movimientos inerciales. Cuando el campo gravitatorio es constante entonces el espacio-tiempo Newtoniano es homeomorfo al espacio-tiempo galileano.
  2. El espacio-tiempo en la Critica de la razón pura de immanel Kant
  1. El espacio y el tiempo como formas de intuición
  1. Para Immanuel Kant, el espacio y el tiempo dejan de ser determinaciones ontológicas o estructuras de objetos y, de acuerdo con lo que él mismo llamó su “revolución copernicana”, se convierten en modos y funciones propios del sujeto, “formas puras de intuición sensible como principios”. 
  2. En consecuencia, Kant afirma que no debemos salir de nosotros mismos para conocer las formas sensibles de los fenómenos (espacio y tiempo), porque los tenemos a priori dentro de nosotros mismos.
  3. El espacio es la forma (el modo de funcionamiento) del sentido externo, es decir, la condición a la que debe someterse la representación sensible de los objetos externos.
  4. El tiempo es, por otro lado, la forma (la forma de funcionamiento) del sentido interno y, por lo tanto, la forma de cualquier dato sensible interno tal como lo conocemos.
  5. Consecuentemenre, el espacio abarca todas las cosas que pueden aparecer por fuera, y el tiempo abraza todas las cosas que pueden aparecer por dentro. Kant cuestiona con mucho vigor al espacio y al tiempo cualquier pretensión de ser válidas como realidades absolutas, niega que puedan ser válidas “incluso independientemente de la forma de nuestra intuición sensible”, y niega que puedan “pertenecer absolutamente a las cosas como sus condiciones o su calidad'”.
  6. Otros seres racionales distintos de los hombres podrían captar las cosas no espacial ni temporalmente. Los humanos entendemos las cosas como determinadas espacial y temporalmente sólo porque tenemos una sensibilidad que está tan configurada (= una sensibilidad que funciona de esta manera).
  7. Por tanto, queda claro a qué se refiere Kant cuando habla de “realidad empírica” e “idealidad trascendental” del espacio y el tiempo.
  8. Tienen “realidad empírica”, porque ningún objeto puede ser dado a nuestros sentidos sin estar sujeto a ellos; tienen “idealidad trascendental”, porque no heredan las cosas con sus condiciones, sinó son sólo “formas de nuestra intuición sensible” (no son formas del objeto, sino formas del sujeto). Los objetos tal como son en sí mismos sólo pueden ser captados por la intuición de un intelecto original (Dios) en el mismo acto en que los coloca.
  9. Por tanto, nuestra intuición, precisamente porque no es original, es solo sensible, es decir, no es productora de sus contenidos, sino que depende de la existencia de objetos que actúan sobre el sujeto modificándolo a través de sensaciones. Por lo tanto, la forma del conocimiento sensible depende de nosotros, el contenido no depende de nosotros, sino que “se nos da”.

2. El espacio y el tiempo como fundamento de la geometría y la aritmética

10. Así podemos comprender cuáles los fundamentos de la geometría y de las matemáticas, así como las razones de la posibilidad de construir estas ciencias a priori. Ambas se basan no en el contenido del conocimiento, sino en la forma, es decir, en la intuición pura del espacio y del tiempo, y precisamente, por ello, tienen absoluta universalidad y necesidad, es decir, porque el espacio y el tiempo son estructuras del sujeto (y no del objeto), y como tales son a priori.

11. Todos los juicios sintéticos a priori de geometría (todos los postulados y todos los teoremas) dependen de la intuición a priori del espacio. Cuando digo “da tres líneas para construir un triángulo”, puedo construir el triángulo, precisamente determinando el espacio sintéticamente a priori mediante mi intuición. Y lo mismo ocurre con las diversas proposiciones geométricas.

12. Las matemáticas, en cambio, se basan en el tiempo: sumar, restar, multiplicar, etc. son operaciobes que, como tales, se extienden en el tiempo. Si piensas en la forma intuitiva en la que indicamos 1 y trabajamos con el ábaco, todo esto será muy evidente.

13. Kant dice que debemos dar la primera respuesta puntual al problema del desarrollo de la síntesis a priori. Así es como lo retoma al final del tratamiento de la estética trascendental: ¿cómo son posibles los juicios sintéticos a priori?
Responde que son posibles sobre la base de mis intuiciones a priori del espacio y el tiempo. Hacemos juicios sintéticos a priori basados en nuestras intuiciones.

14. Sin embargo, Kant concluye que tales juicios, precisamente porque se basan en estas intuiciones nuestras, no van más allá de los objetos de los sentidos y solo pueden aplicarse a objetos de una experiencia posible, pero no a objetos en sí.

Por lo tanto, la geometría y las matemáticas tienen un valor y una necesidad universales. Pero, este valor de universalidad y necesidad se restringe a un ámbito fenoménico.

3. Conclusión

15. Como conclusión el espacio y el tiempo en la estética trascendental de Kant, no pertenecen al objeto, a la “cosa en si”, no son una propiedad, el espacio y el tiempo, son formas puras del entendimiento, que dan un orden a la multiplicidad de impresiones que la sensibilidad recibe, no se pueden conocer en si mismos, si no a través de las impresiones sensibles, pero sin ellos el conocimiento no se podría dar, gozan de la universalidad y necesidad necesaria para formar parte de la trascendentalidad que Kant propone para fundamentar su ciencia.

Jaume González-Agàpito

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